LA ESTRUCTURA DEL ADN (A-T-G-C)
La vida y todo lo que somos se forma con tan sólo 4 letras: A,T,C y G.
Son la base del código genético y determinan características de cada ser
humano.
La historia del ADN comienza en 1869 cuando el químico alemán Friedrich
Miescher extrae una sustancia blanca del núcleo de células humanas y de
los espermatozoides de peces cuya proporción de nitrógeno y fósforo no
se había detectado en ningún otro compuesto constituyente de las
células. Miescher la llamó nucleína
debido a que pensaba que estaba vinculada al núcleo de la célula. La
nucleína tenia un carácter ligeramente ácido y por eso se le comenzó a
llamar ácido nucleico.
Unos pocos años después la química británica Rosalind Franklin lleva a
cabo experimentos de difracción en el ADN con rayos X,
y el patrón de difracción que ella obtiene sugiere que la molécula de
ADN tiene la forma de una hélice o sacacorchos con un diámetro de unos
2 nm y una vuelta completa de la hélice cada 3.4 nm. Conociendo los
resultados de Rosalind, los investigadores James Watson y Francis
Crick de la Universidad de Cambridge proponen un modelo de la
estructura probable del ADN que ahora sabemos era sustancialmente
correcta.
La molécula de ADN no está formada solamente por una larga cadena de
nucleótidos enlazados, en su lugar, presenta dos largas cadenas
geométricamente paralelas una frente a la otra. El "esqueleto" de ambas
cadenas está hecho de azúcares y fosfatos que se repiten, unidos por
enlaces fosfodiéster y esos dos cordones se arrollan alrededor de un
eje común para formar una hélice que podía compararse con una escalera
de caracol cuyas barandas son los cordones azúcar-fosfato.
Para justificar la vía por la que ambos cordones se mantiene juntos
Watson y Crick propusieron que las bases pueden formar entre sí puentes de hidrógeno en
una forma particular que genera "dúos"
específicos de bases. La propuesta establece que la adenina puede
formar dos puentes de hidrógeno con la timina, mientras que la guanina
puede formar tres puentes de hidrógeno con la citocina. De esta forma,
siempre se producirán dúos adenina-timina (A−T) y dúos guanina-citocina
(G−C).
En
resumen la estructura de la molécula de ADN consta de dos cordones
fosfodiéster complementarios los que forman una hélice sobre un eje
común. Esos cordones son antiparalelos con las bases extendidas hacia
el interior de la hélice. Las bases de cada cordón forman
dúos complementarios entre unas y otras y mantienen unidos ambos
cordones. Todo este universo de enlaces fosfodiéster y múltiples
puentes de hidrógeno le proporcionan a la molécula de ADN una gran
estabilidad.

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